¿Homosexuales de la tercera edad?
Noviembre 7, 2007
En la película Brokeback Mountain, se hace una referencia al pasado de Ennis del Mar, quien recuerda que en su niñez dos hombres ancianos vivían juntos en una relación, aunque eran bastante rudos eran el hazmereír del pueblo y finalmente uno de ellos la victima de crimenes de odio.
Todo eso me hizo pensar, porque había ciertas cosas que me hacían ruido de la situación, ¿Hombres ancianos homosexuales? y ¿viviendo una relación de pareja justo en medio del midwestern americano? La situación puede parecer casi imposible, no dudo que hubiera homosexuales en ese lugar y en esa época pero imagino que todos se encontraban muy bien guardados en el closet.
Dejando de lado la situación de la película, me pregunto ¿Cuantas personas homosexuales de la tercera edad he visto por la calle? Ya me imagino que alguien levantará la mano y dirá, pero ¿cómo reconocer un homosexual por la calle? La primera respuesta obvia es si el homosexual es amanerado, y eso no cubre todo el espectro gay de la sociedad. Tomando en consideración que nadie de nosotros tiene un gaydar preciso, entonces mejor preguntémonos ¿Cuantos homosexuales de la tercera edad conoces?, ¿Cuantos ancianos viven solos y sabes que nunca formaron una familia?, ¿Cuantos hombres conoces que muestren cierta femeneidad y un montón de arrugas de edad?, ¿Cuantos viejitos no cuentan nada sobre las mujeres que conquistaron en los 40’s y 50’s y prefieren quedarse callados? ¿Cuantos hombres viejos conoces que viven en pareja y su relación parece que va más alla de la amistad y la fraternidad?
Tú como homosexual ¿Te has imaginado siendo un hombre de edad avanzada?
Y a todo esto surgen nuevas preguntas, ¿Será que pocos de nosotros nos atrevemos a pensar en la tercera edad porque nos predisponemos a la condena del VIH e inconscientemente no imaginamos llegar a esa edad?, ¿Será que imaginamos que nos casaremos para evitar la condena social?, o ¿Será que preferimos evitar el tema porque sabemos que lo único seguro que nos espera será la soledad, sin familia en cual apoyarte?, y para aquellos que crean en las nuevas familias gay (que en realidad son parejas nada más), ¿resistirá esa relación los embates del tiempo y de la rutina, la falta de hijos que crean los lazos de cariño en una familia?
Hoy me pregunté demasiadas cosas, que quizá sean demasiado tontas.

Hay una pelicula muy apropiada al tema… se llama saluté victor es canadiense francofona… no tengo la fecha exacta pero será de finales de los ochentas principios de los noventas.
Qué difícil! imagino que la soledad me pasará factura en la vejez… si es que no lo está haciendo desde ahora
Estoy a punto de dar un curso sobre espiritualidad en la vejez, y me interesó incluir algo sobre los ancianos gays.
Al principio de mi relación con mi actual pensaba llegar con él a la ancianidad, a compartir el mismo geriatra y a hacer travesuras de “viejitos” y largos paseos por la ciudad (de México). Ahora que he descubierto que esta relación no llegará a mucho, ya no pienso en envejecer con él. Pero con lo del curso y la información que ha recopilado sobre el tema me vuelven las fantasías sobre lo que será llegar a viejo con la homosexualidad en los hombros.
Sí, no tendré nietos a quienes cuidar o con quienes jugar, ni hijos que me procuren cuidados cuando esté enfermo. Pero sí quiero llegar a esa edad en la que uno es un poco más sabio, no por los conocimientos acumulados, sino por los aprendizajes adquiridos en muchas experiencias. Quiero llegar a ser un anciano que pueda orientar a los nuevos gays de esa época, que se enfrentarán a un mundo más agresivo y con muchos menos recursos que los que tenemos hoy.
Quiero llegar a decirles que se interesen por el pasado, por su historia, por las canciones que nos hacían pensar y los libros que desarrollaban nuestra mente.
Quiero llegar a ser un arcano mayor IX, el Ermitaño, el que guía e ilumina a otros.
Con todo y mi posible diabetes de entonces, o la frágil cadera, o mi úlcera que me impedirá disfrutar del placer de la comida, con todo y eso, no me espanta la vejez. Sí me asustaría llegar insatisfecho, amargado, resentido con mi existencia y conmigo mismo. Me preocupa llegar ansioso por querer vivir lo que ya no podría vivir entonces.
Por eso quiero llegar en paz a la vejez, aunque mis episodios depresivos de ahora me hagan pensar en un final rápido y adelantado, en una salida inmediata a mi poca capacidad de enfrentar los desafíos de mi vida. Igual y ya estoy viviendo mi ancianidad y sólo espero el día que me despida de todo.
Gracias por tus reflexiones. Fueron mi catarsis para estas ideas que te comparto.
Beto Olmos.
Hola Beto,
Soy productora del programa “El Show de Critina”. Estoy haciendo un programa con el tema de Gays y la tercera edad. Me encantaria conversar contigo acerca de este tema. Me pudieras mandar tu correo electronico?
Mi email es marocha@univision.net o (USA) 305-471-8203.
Gracias,
Mayra.