Hoy he vuelto a soñar lo mismo. Estoy acostado en su cama viendo a través de la ventana el jardín trasero. Es de noche. Las sábanas son blancas y siento (no oigo ni escucho), siento su respiración junto a mí. No me es necesario verlo, por el contrario me concentro en el viento que cruza y toca los arboles, las plantas, la cerca, la ventana, su casa; su casa donde está su cama, donde estoy acostado junto a él. No me es necesario verlo porque sé que detrás de mí su mano dormida toca levemente mi cabello. Estoy feliz. Sólo siento su respiración que recorre las sábanas blancas mientras veo a través de su ventana el jardín trasero. Cuando se sueña no se es sino que se está. Desperté.

Desperté con la boca seca en este cuarto sin ventanas. Busqué mi medicina pero recordé que tenía la caja vacía desde hace dos días. Necesito un trabajo, necesito bañarme y quitarme este olor a saliva seca de mi cuerpo. Saliva de la aventura de anoche, el nombre aún no lo he olvidado aunque sé que no le volveré a ver.

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Mi psiquiatra me ha dado unas muestras médicas suficiente para una semana. Todo vuelve a ser como antes. La sensación de posibilidad se desvanece. La luz del día se nivela y los colores de los cosas menguan. Todo tiene el color del atardecer que muere y de la noche que regresa una vez más. Es seguro que no habrá angustia. Es seguro que podré dormir. No sé lo que pensaré mañana ni lo que querré. Lo que si sé es que cualquier sueño será olvidado.

No puedo más. Nadie puede más.

H.

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 …Lo tengo escrito en una hoja junto a mi cama, seguramente la premonición del olvido me hizo escribirlo todo. Así fue, lo olvidé pero esto fue lo que leí: Estábamos en tu coche. Deseaba que lloviera y ver las gotas sobre el vidrio bajando una a una. Te dije que los suburbios americanos me parecían dolorosamente solitarios. No me volteaste a ver, sonreíste levemente. – Dolorosamente solitarios, sé de lo que hablas. – dijiste. ¿Por qué sonreíste? Era acaso que te dabas cuenta del delgado hilo del destino que recorrió kilómetros o millas (según quien lo pensara, tú o yo) y que esperó años para jalarnos y arrastrarnos a ese momento, a ese lugar en el que los dos nos sabíamos tan cerca pero también teníamos la certeza de la imposibilidad. O acaso sonreías porque creías gracioso que ese niño sentado en tu coche hablara con tal seguridad de algo de lo que tú sabías de tantos años. La soledad. Miraba como las copas de los arboles se movían en vaivén por el viento nocturno. Después de esa noche nunca te volví a ver. Un rayo iluminó el cielo. La lluvia se acercaba y tú estabas junto a mí.

storm

Pensamientos incompletos

enero 30, 2009

sabanas1

Los olores se mezclan con las visiones . El agua se vuelve tierra y lo que antes era lodo ahora son mis pensamientos. Las gotas de agua son granos de arena que salen de mis ojos y se elevan hasta que todo estalla en mil pedazos. Y en mis fantasías todo se reune otra vez, todo se fusiona poco a poco creando nuevos entes. 

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¿No podríamos ahorrarnos el juego de la pretensión? e ir directo al final de todo, al termino del día a perdernos en las sábanas soñando con quien sabe que cosa. Cosa que será borrada por la memoria, maldita memoria que ahoga todo rastro de emoción, invalidando los sueños.

H.

Pude haber dicho la verdad pero no…

Soy l’esprit de l’escalier.

 No puedo escribir nada, perdón.

Le dije, perdóname lo siento, pero no era así.

La vida en si misma, te desarma.

¿Palabras de odio? Es decir ¿Cuál es su uso?

Si al menos tuvieran cosas interesantes que decir.

Escribí. Escribí una carta, aún la tengo, ha estado en el bolsillo de mi saco todo un año. Hoy la enviaré. Es para mi papá.

Bueno, él no es del tipo de los que hablan mucho por teléfono.

¿Cuál es tu memoria más lejana?

El recuerdo más viejo.

 

H.

Sin mucho que decir.

noviembre 24, 2007

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Así anochece,
así es la hoja que trae el viento a mi mano,
así me encuentra el fantasma
que acecha mi cama
y duerme a mi lado
aún sí mi sueño le amenaza,
así son las ganas
como cristal en la hoguera,
así soy en la noche de luna negra,
así es la luna que no tiembla
y se esconde de mí
porque me quiere como ella,
así es el tiempo cuando
encuentra lo corto y lo vivos que somos,
así somos, uno solo,
así es mi viejo cuando toca lo perdurable del suelo,
así eres tú bajo mi más extraño sentimiento,
así son las cosas,
como el muerto olvidado,
así es el recuerdo que pierde su nombre
cuando el mundo se olvida de nosotros,
triste.

H.

Amanecer.

octubre 27, 2007

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Es el cielo de este momento,

Que no es noche que acaba, que no es día que empieza.

Que sólo nos pide ser lo que es.

Que los dos le llamemos alba y no más.

foto: “Trigo y sol” Flickr.com usuario: Von Kinder.

Es en esta cama…

julio 2, 2007

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Es en esta cama y ahora que estamos acostados y que tengo tu aliento mezclándose con el mío, que tenemos a ese Cristo arriba de nosotros en la pared mirando hacia abajo, y creo que no te mentiría sí te digo que nos observa… y la blasfemia, esa ya es otra cosa, pero es que como no mirarnos cuando estamos abrazados así como ahora, tan solos en el mundo y también dueños de él, abrazados no queriendo dejarnos ir, porque el soltarnos significaría nuestra propia perdición.

Si, nos mira ofreciéndonos la vista de su herida que tira gotas de sangre, nos juzga; juzga que yo tome mi brazo sobre tu cuerpo, buscando esos vellos tan negros, tan hechos de nada, soplando en tus manos y en tu cuello para ver como es que tiemblas.

Y me siento culpable por lo que pienso porque sintiendo tu mano acariciando mi cara y escuchando tu voz en mi oído pienso que sólo quiero morir contigo, es que créeme cuando te digo que ya no hay más en la vida después de ti, entonces ¿para qué vivir?, y eso es lo que ese Cristo juzga, el estarte mirando.

El estarte mirando, ya no es necesario, por tu calor se que estás ahí, y también me siento parte del mundo momentáneamente, soy parte de los demás mientras me estés abrazando, capaz soy de decir cosas que nos cambien, capaz de hablar del amor que antes no se dejaba, pero mi boca en tu frente y tu cabeza en mi pecho lo dicen todo, quizás mirarte y hablarte salgan sobrando…Pero tengo que decírtelo por si acaso lo dudas, si sólo por mi voz sabes que existo, aunque yo ya estoy seguro que eres por tus latidos.

Y para cuando las palabras de amor y promesa se articulan en mi garganta, cuando finalmente los sentimientos se juntan en el centro del alma que abrazas…Una gota de sangre cae sobre mi boca.

Él nos juzga…

GML

Mi mente hace dos años.

marzo 15, 2007

Esto es lo que pensaba hace un tiempo, algunas ideas han cambiado, otras no tanto.

Dios. No puedo decir que nunca he querido que exista, muchas cosas tendrían sentido pero la gran mayoría dejaría de tenerlo, tal vez algún día, yo iré a él, o él vendrá a mi, cuando necesitemos uno del otro.

Pasado. ¿Qué si tuviera la oportunidad de volver a empezar mi vida, lo haría? Definitivamente. Es difícil que alguien no lamente su pasado, asumo toda culpa, de haber conocido a quien conocí, de haber vivido lo que viví, me he convencido de que si volviera a empezar, volvería a terminar aquí, escribiendo esto… y me alegro.

Futuro. Me declaro ambicioso, lo que quiero en el futuro es trascender, pero cada quien lo entiende diferente, para uno es tener un hijo, para otro es tener lo que su padre no tuvo, eso yo no lo sé, valiente ambición la mía.

Raíces. Amo a mis abuelos y lo que me han dado, hasta lo que estorba en mi camino.

Reglas. Nunca pensar como el promedio, por debajo o por arriba pero nunca en el promedio, no mirar hacia arriba cuando llueve, evitar los problemas.

Consejos. Mi abuela me dijo, siempre recordar los números tristes.

A alguien. A ese alguien, al que yo querría sin incomodarme o dudar, no existe, es la idealización, pero suponiendo que vivimos en un mundo loco y estuviera aquí, le daría a él y sólo a él mi libreta azul donde escribo, sabría que hacer con ella.

El mar de mi ciudad. Inhóspito, inmenso, me gusta saberme nada al estar frente a él, su horizonte es el que más promete, al mar le tengo miedo.

febrero 14, 2007

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Sueña él / el pobre hombre que busca /el pobre hombre que observa, / de día / y la noche que sólo oscura / nada acepta.

Extraño pobre hombre que nada encuentra / poco llora, poco intenta / pequeño hombre que extraña / olvidarse de lo que no observa / que no sabe lo que desea / por su vida jura / que lo sabrá cuando lo vea.

Pequeño hombre extraño / que no ve que la pobre vida / no le encuentra / pobre hombre pequeño / que de la manera más extraña / siempre se despierta / él despierta.